90 años de vectorcardiografía (VKG)
La introducción de la vectorcardiografía (VCG) por el internista y cardiólogo alemán Fritz Schellong en 1936 representó un hito en el diagnóstico cardiológico no invasivo. Schellong, pionero de la investigación clínica sobre la regulación de la circulación y de la electrocardiografía, desarrolló un dispositivo específico y un nuevo sistema de derivaciones para registrar la propagación espacial de la excitación eléctrica del corazón.
En lugar de registrar únicamente la evolución temporal del voltaje, como en el electrocardiograma (ECG) convencional, Schellong permitió la visualización de los bucles vectoriales en el plano frontal. Demostró el método tanto en sujetos sanos como en casos de desviación del eje hacia la izquierda e hipertrofia ventricular izquierda.
Mediante la incorporación de innovaciones físicas para complementar la electrocardiografía, Schellong demostró que la VCG constituye un método valioso para el análisis de trastornos de la función circulatoria. Por ello, Fritz Schellong (1891–1953) es considerado uno de los pioneros de la vectorcardiografía clínica.

En la actualidad, la vectorcardiografía está experimentando un renacimiento gracias a su integración con la inteligencia artificial. La cardisiografía representa un desarrollo moderno que permite un análisis tridimensional de la actividad cardíaca mediante un número reducido de electrodos. Mediante algoritmos de IA, las patologías cardíacas (como la cardiopatía isquémica) pueden detectarse de forma más rápida y precoz.
Ventajas: En comparación con la prueba de esfuerzo con ECG, la cardisiografía ofrece una alta sensibilidad (>90 %) y permite diagnosticar con precisión las alteraciones de la repolarización miocárdica inducidas por isquemia. De este modo, la vectorcardiografía se está consolidando como un método no invasivo valioso para la ampliación del diagnóstico cardiológico.
Más información sobre la cardisiografía: https://cardis.io/es/aplicacion/cardisiografia/